FIEBRE AMARILLA

La fiebre amarilla es una fiebre hemorrágica viral transmitida por mosquitos. Cada año, se registran 200.000 casos de fiebre amarilla, de los cuales 30.000 son mortales. Representa un riesgo para más de 3 millones de personas que viajan a las zonas afectadas.
 
SÍNTOMAS
 
Luego de un período de incubación de una semana, la enfermedad se manifiesta, típicamente, con fiebre, escalofríos, dolor muscular y dolor de cabeza. Los síntomas son parecidos a los de la influenza, el dengue o el paludismo. En su forma más grave, se registra una recuperación pasajera al tercer día; luego aparece un síndrome hemorrágico con vómitos de sangre negra, ictericia (coloración amarilla de la piel) lo cual da el nombre a la enfermedad y trastornos renales.
 
Del 20% al 50% de los casos resultan mortales. Todas las formas curables originan inmunidad de por vida. No existe ningún tratamiento específico contra la fiebre amarilla.
 
EPIDEMIOLOGÍAY VACUNACIÓN
 
La OMS estima que existen 200.000 casos de fiebre amarilla por año, de los cuales 30.000 son mortales. Más del 90% se registran en Africa. La fiebre amarilla constituye también un importante riesgo para más de 3 millones de viajeros que visitan las zonas afectadas cada año.
 
La eficacia de las campañas de vacunación está probada desde hace 60 años; sin embargo, la fiebre amarilla sigue siendo un problema esencial en las zonas tropicales de África y de América del Sur. En los países con riesgo de fiebre amarilla, se recomienda la vacuna para prevenir y combatir las epidemias. También se aconseja la vacunación para quienes viajen a las zonas de riesgo.